Era doloroso verlo tragar colores. Todas sus penas ahora tenian un contraste con otras... pero dentro solo se hacia neutro el pigmento, un marron violaceo le daba color a la masa de penas que, según los manuales Kapelutz, se iran algun día por la cloaca.
Sin pensar como vino la mano... la mano llego a la cara y se hizo tangible la trompada. Cayó al piso y se asustó... la miró un rato y sin querer acariciarla, le puso la mano en la cara y penso... "si la maté me muero", todavía con gesto de triunfo.